← Volver al blog 13 de ene de 2026

Cómo reconstituir péptidos: el paso a paso de la dilución

Muchos péptidos de investigación se venden como polvo liofilizado y necesitan 'reconstituirse' —es decir, disolverse en un líquido— antes de cualquier uso de laboratorio. Ese paso define la concentración de la solución, un concepto central para cualquier cálculo.

La idea básica es sencilla: la concentración es la cantidad de péptido dividida por el volumen de líquido. Si disuelves 5 mg de polvo en 2 ml de agua, obtienes una concentración de 2,5 mg por ml. Cuanto menos líquido para la misma cantidad de polvo, más concentrada queda la solución.

El líquido más usado para la reconstitución es el agua bacteriostática, que contiene una pequeña cantidad de conservante (alcohol bencílico) para inhibir el crecimiento de microorganismos. En algunos casos se usa agua estéril común, pero la versión bacteriostática suele permitir un almacenamiento más prolongado.

En la práctica, el líquido se añade lentamente al vial del polvo, dejándolo escurrir por la pared del recipiente en vez de verterlo directamente sobre el péptido —esto reduce la formación de espuma y el estrés sobre la molécula—. A continuación, se gira suavemente el vial hasta disolver, sin agitar con fuerza.

Una vez reconstituido, calcular el volumen correspondiente a una cantidad deseada es una cuestión de proporción. Nuestra calculadora educativa demuestra esa aritmética y convierte el volumen en unidades de jeringa, solo con fines ilustrativos.

Importante: describir la aritmética de la reconstitución es distinto de recomendar su uso. Este contenido es educativo. Los compuestos de investigación no cuentan con aprobación para uso humano, y las decisiones sobre la salud exigen un profesional cualificado.

⚠️ Aviso: Contenido educativo. No sustituye la orientación de un profesional de la salud.